Sede Parroquial

La Cofradía Santo Cristo del Perdón, desde su fundación en 1964, tiene su sede canónica en la Iglesia parroquial de San Francisco de la Vega en León.

Se trata de un templo construido en 1902-1903,  para dar auxilio espiritual a la población que se asentara en la vega de Armunia al amparo del ferrocarril en la segunda mitad del siglo XIX. La llegada del ferrocarril a León y la instalación de la estación y  los talleres de vagones, locomotoras y servicios auxiliares, concentró un importante núcleo de población,  (gallegos, asturianos, extremeños y andaluces), emigrantes de la provincia y de regiones próximas, llegados a esta demarcación a las afueras de la ciudad de León.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En aquellos tiempos la población de la ciudad de León, que difícilmente debía superar los 15.000 habitantes, se apiñaba en el entorno de la Catedral;  el río Bernesga y el propio ferrocarril quedaban lejos del burgo, representaban una autentica frontera que hizo de este núcleo de población, más que un barrio, un pueblo en las proximidades de  la ciudad.

En sus orígenes el templo, que contaba con una sola nave (la central hasta los años 60), construido en estilo neorrománico por el arquitecto Juan Crisóstomo Torbado, cuenta con una importante obra de azulejos esmaltados de Daniel Zuloaga y unas hermosas vidrieras que ilustran distintas escenas alusivas a la vida de Francisco de Asís realizadas en los talleres de Bolinaza. Erigido el templo, bajo la ad vocación de San Francisco de Asís, en honor del obispo de la diócesis, Rvmo. e Ilmo. Sr. D. Francisco Gómez Salazar,  fue concebido para atender de manera más próxima las necesidades de esta emergente barriada que, en aquel entonces, dependía  parroquialmente de la Iglesia de San Marcelo; el rápido crecimiento industrial del barrio, impulsado por el ferrocarril y la posterior instalación de la azucarera Santa Elvira, además de otras actividades químicas y alimentarias, además de las actividades  auxiliares y comerciales, aconsejaron la creación de una nueva parroquia en la ciudad de León, así nació en 1940 la de San Francisco de la Vega.

Los orígenes fueron difíciles, una población muy necesitada dedicada a actividades agropecuarias, convivía con una población obrera que disponía de salarios de subsistencia. Quizás por ello, en esta parroquia  haya tenido siempre una importancia vital la actividad caritativa desarrollada por la misma.

Permanecen activos grupos dedicados a la caridad y merece una mención especial,  la entrañable Hermandad Ferroviaria de  la Sagrada Familia que tanta importancia ha tenido en el desarrollo cultural del barrio, creando escuelas y fomentando diversas actividades lúdicas y deportivas en tiempos difíciles.

El barrio, o los barrios, de la Vega y el Crucero (no se pueden establecer límites),  están unidos a León y a San Andrés del Rabanedo (tercer municipio de la provincia de León), a pesar del Río Bernesga y del Ferrocarril. La evolución de los sistemas productivos y de desarrollo, han provocado una reducción de la actividad ferroviaria y el cierre de la Azucarera y de la mayoría de las factorías allí asentadas a lo largo del siglo XX; hoy en día, conviven un importante núcleo de pensionistas, con una abundante población joven que animan un importante comercio que se organiza y se pone al día para superar las amenazas de las grandes superficies, mejorando la calidad de sus servicios.

El Barrio del Crucero, que debe su nombre al cruce de caminos que constituye la carretera que comunica León con la Montaña Occidental y el Camino de Santiago que da salida de la ciudad  hacia Astorga a los peregrinos; posee uno de los parques más importantes de la ciudad, El Parque de Quevedo, en el que se puede disfrutar de una importante variedad de vegetación en muchos casos centenaria, todo ello a escasos metros de una de las joyas más importante del Plateresco,  el Edificio de San Marcos, que fuera hospital de peregrinos, convento, prisión, cuartel y en la actualidad parador de turismo; en este edificio penó D. Francisco de Quevedo y Villegas, de quien toma nombre el parque.